Helix Aspersa



El caracol común (Helix aspersa) es una especie de molusco gasterópodo pulmonado de la familia Helicidae, de vida terrestre.

 

Es originario de Europa, pero vive en muchas otras zonas. Es de hábitos crepusculares y nocturnos, aunque en lugares húmedos en penumbra y en días de lluvia también es activo de día. En época de sequía se esconde dentro de la concha y se encierra elaborando un "tapón" a base de moco seco llamado epifragma.

Como la mayoría de las babosas y caracoles, posee órganos masculinos y femeninos, por lo que cualquier pareja de individuos puede procrear. Es hermafrodita, ovíparo y lo interesante de su reproducción es que en el proceso de apareamiento cada caracol puede concebir hasta 120 huevos. Estos huevos son muy pequeños y serán depositados en el suelo húmedo. Necesitará hasta cuatro semanas para que nazcan las crías. Nada más nacer necesitarás calcio para reforzar sus frágiles conchas. Este calcio les da la protección que necesitan, por ello conforme el caracol se hace maduro, su concha también se va haciendo más grande y resistente. Deberán pasar en torno a 4 meses para que un caracol sea adulto y esté apto para su consumo. Sabremos que es adulto cuando le ha crecido una "visera" en la concha, es decir, cuando está bordeado. La cría de caracoles se llama helicicultura.

        

 

Este alimento es muy apreciado en la gastronomía mediterránea, en especial en España. La particularidad gastronómica que diferencia esta variedad de caracol es el sabor y la textura de su baba, también utilizada en productos de cosmética. Para su consumo, se recolecta o se cría en granjas especiales. 

Son alimentos pobres en grasas y azúcares y ricos en hierro, magnesio y proteínas, por lo que se recomienda su consumo dentro de la dieta mediterránea, para personas deportistas por su aporte energético o con colesterol por su bajo contenido en grasa en comparación con otras carnes.